lunes, 22 de noviembre de 2010

Un respiro de sal


-No encuentro salida.

-NO LA HAY.

-En donde estoy sumergida?

-En el mar…

-Pues tiene que haber salida.

-NO LA HAY.

-Y si nado hacia la deriva?

-Puedes intentar, pero NO LA HAY…

-Que me queda hacer pues?

-Déjate llevar, no más. Coge tus preocupaciones y ahógalas en el mar. Llena tus pulmones de agua, poco a poco renacerás.

-Aguanto la respiración sólo 5 minutos más, mi cuerpo no resistirá y poco a poco se dejará llevar…

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