miércoles, 5 de mayo de 2010

Propiedad...

Vamos a desnudarnos de los nombres
Y a acariciarnos las siluetas,
que la luz dibuje nuestras sombras en la cama
mientras el viento suspira enmudecido.
Olvidemos los sustantivos triviales
que tenemos para denominar nuestra persona,
Enfoquémonos en la humanidad pura
que conservan estos cuerpos mortales.
Acaricia mi silencio, como si quisieras gritarlo
tócame el alma, sin apresurarte a mis entrañas,
siente el vacio que llenaste propiamente con tu calor,
penetra en lo más profundo, déjate desvanecer.
Llénate de mí, me llenare de ti.
Bébeme sin medida, tómame a paso lento,
pues soy un vino que no embriaga, pero si enloquece.
Te sentirás adicto, me llamarás tu droga,
Pues es verdad que lo que tengo lo querrás a cada hora.
Piérdeme en tus desiertos, que yo los haré fecundos,
Haz de mí la poderosa reina de tu mundo.
Toma mi mente, ha sido tuya para habitar,
Toma mi cuerpo, es tu osamenta para descansar,
Toma mi alma, que te procura tranquilidad,
Toma mi vida, que ha sido mía para entregar.
Etiquetemos nuestros cuerpos, nuestras mentes, nuestras almas,
Con un pronombre de propiedad,
Ya que al nacer el dia y al caer la noche,
Me llamaré tuya y tu mío te nombrarás…

M.G.


-Uno le cambia el nombre a las personas y a las cosas porque así las convierte en sólo suyas....

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